Obesidad: La pesada cruz que carga 1 de cada 3 mujeres chilenas

Obesidad: La pesada cruz que carga una de cada tres mujeres chilenas

Escrito por Cirugía en La Serena el 7 de Julio, 2020.

CHILE LIDERA EL RANKING DE OBESIDAD FEMENINA EN SUDAMÉRICA: UN TERCIO DE LA POBLACIÓN FEMENINA ES OBESA Y PROPENSA A PADECER ENFERMEDADES COMO LA DIABETES E HIPERTENSIÓN. ESTILO DE VIDA POCO SALUDABLE, CONDICIONES BIOLÓGICAS PROPIAS DEL SEXO FEMENINO Y EL LUGAR QUE OCUPA LA MUJER EN LA SOCIEDAD CHILENA SON LAS PRINCIPALES CAUSAS.

Según el informe "Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe", Chile es el país latinoamericano con más mujeres obesas: Un 32,8% de la población femenina. El estudio lo realizó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

De acuerdo a esta investigación, tanto el sobrepeso como la obesidad, son problemas de salud que van en alza en sudamérica, afectando principalmente al sexo femenino. Para la FAO sus causales son múltiples, entre ellas está el cambio de hábitos alimenticios, la mayor oferta de productos ultraprocesados y un menor consumo de comida preparada en la casa. Todo ello va de la mano con el aumento de la vida sedentaria, largas jornadas laborales y poco control del mercado de alimentos.

"Las mujeres están más sometidas al estrés que los hombres porque suelen ocuparse de todo y sus actividades distención son pocas. Una de ellas es la comida ...".

La Encuesta Nacional de Salud 2016-2017 del Ministerio de Salud estableció que en Chile un 33,7% de las mujeres mayores de 15 años sufre de obesidad y un 4,7% padece obesidad mórbida, mientras que un 28, 6% de los hombres son obesos y un 1,7% son obesos mórbidos. En ambos casos, las mujeres superan el promedio nacional -31,2% y 3,2% respectivamente.

Desde 1975 la obesidad ha sido un problema en aumento en todo el mundo. En Chile, de acuerdo al informe de la FAO y la OPS, creció un poco más del doble: En los años 80’ sólo un 15% de las mujeres mayores de 18 eran obesas y en la actualidad esta cifra supera el 30%. Tanto obesidad como sobrepeso se vuelven un factor de riesgo. De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud, un 2,8% de las mujeres ha sufrido un infarto al miocardio y un 3,2% un accidente cerebro vascular o trombosis cerebral. Asimismo, un 14% padece de diabetes y un 27,7% de hipertensión arterial. Salvo los ataques al corazón, todas estas cifras superan el promedio nacional en relación a estas enfermedades.

"En Chile un 33,7% de las mujeres mayores de 15 años sufre de obesidad y un 4,7% padece obesidad mórbida ...".

Según la OMS existe la posibilidad de prevenir tanto el sobrepeso como la obesidad, pero requiere medidas como la ley de etiquetados. Una correcta decisión en la alimentación contribuye un 70% al estilo de vida saludable, mientras que el ejercicio aporta el 30% restante. De acuerdo al estudio “El Costo de la Doble Carga de la Malnutrición: Impacto Social y Económico en Chile” de la Cepal, 2,9 millones enfermedades crónicas están relacionadas con la obesidad y alrededor de 12 mil personas mueren al año producto de ella. Según datos entregados por el Minsal, la obesidad provocó una muerte por cada hora durante el 2014.

Finalmente, el informe "Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe", señala que el sobrepeso y la obesidad afecta también a los gobiernos porque deben diseñar políticas públicas para su prevención y combate, lo que constituye enormes gastos para la economía fiscal.


LA TRÍADA DE LA MUJER CHILENA

Las exigencias que la mujer debe enfrentar en la sociedad chilena contribuye en los altos porcentajes de obesidad. El rol de dueña de casa o mujeres trabajadora –que se encargan de la casa y de sus hijos– genera una vida sedentaria que imposibilita un estilo de vida saludable. Otro elemento que influye en esta problemática son los factores biológicos, al tener menos masa muscular y un metabolismo distinto en comparación a los hombres.

Especialistas postulan que los problemas de obesidad femenina tienen estrecha relación con el ámbito social, cultural y emocional. En el 2015, la "Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo" (ENUT) del INE, reveló que las mujeres en Chile dedican a diario un promedio de 5,89 horas a trabajo no remunerado, es decir, a labores domésticas. En cambio, los hombres sólo 2,74 horas. Por tanto, las mujeres están más sometidas al estrés que los hombres porque suelen ocuparse de todo y sus actividades distención son pocas. Una de ellas es la comida.


COMER PARA EVADIR

Vivir toda la vida a dieta, con la comida restringida, con prohibición por parte de la familia y con una presión social de que tener un cuerpo esbelto es la clave para la belleza, es la historia de muchas mujeres chilenas. Es por esto que muchas mujeres encuentran en la comida una herramienta para poder equilibrar y evadir emociones poco placenteras que viven día a día. Esto se conoce como hambre emocional. Esta denominación se puede combatir a través de una terapia desarrollando inteligencia emocional al comer. Cuando las mujeres comen por alguna emoción, ese placer no dura más de tres minutos: Digieren muy rápido, sin disfrutarlo y, además, sienten culpa. Es importante que cada mujer se haga cargo de la emoción que las hace comer para luego ver qué estrategia emplear en vez de comer.

"En los años 80’ sólo un 15% de las mujeres mayores de 18 eran obesas. En la actualidad esta cifra supera el 30%. ...".

En general, la obesidad se ha tratado a partir del ámbito médico que se enfoca desde el cuidado del cuerpo. En el último tiempo se ha tomado conciencia de que está asociada a otras enfermedades psicológicas como la depresión, la baja autoestima y también trastornos alimenticios como la anorexia, la bulimia o la purga.

Según el estudio “Depresión y Otros Trastornos Mentales Comunes” de la ONU, a nivel mundial, la depresión es más común en las mujeres que en los hombres, al igual que en los trastornos de ansiedad. La ansiedad es una emoción real y, frente a ese sentimiento, las mujeres tienden a comer porque culturalmente pensamos que la pena, rabia y ansiedad son algo negativo. Trastornos alimenticios y problemas psicológicos son precursores de la obesidad en muchos casos, y la identificación de éstos no es fácil. Si no se tratan de manera paralela, el camino a la sanación puede ser aún más arduo, y en muchos casos se produce el efecto “rebote”, el cual conlleva frustración y todo vuelve a comenzar otra vez.


FUENTE: www.fao.org

Este artículo está diseñado para informar y no pretende dar consejos o soluciones médicas. Consulte siempre a su médico o especialista si tiene dudas sobre su salud o antes de iniciar un tratamiento.

  • Dr Alvaro Bustos Binimelis
    Dr. Álvaro Bustos Binimelis

    Médico cirujano general, digestivo y laparoscopía con formación en la Universidad de Concepción, Universidad de La Frontera y Universidad de Chile. Especialista con 18 años de trayectoria en cirugía de obesidad y diabetes, tanto en servicio público como privado. Autor de trabajos de investigación, expositor en congresos y columnista de publicaciones en revistas científicas.

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